Con la instalación del Diwan Al Madhalim (Gabinete de Quejas), y del consejo consultivo para los derechos humanos, no sólo queremos reforzar los órganos encargados de asistir a Nuestra Majestad en la protección de las libertades de los ciudadanos, sino también otorgar a nuestro país unas instituciones capaces de corregir los defectos y reprimir las violaciones que podrían afectar sus derechos, participando mediante propuestas prácticas en la reforma legislativa, judicial y administrativa.
Si con su primera configuración, el Consejo había dedicado sus esfuerzos a resolver las cuestiones pendientes en el dominio de los derechos humanos, con esta nueva, se orienta hacia el Marruecos del futuro, en el que queremos consolidar definitivamente los derechos humanos.
Por esta razón, tanto para el cambio cualitativo del Consejo y su constitución, como para la elección del primer equipo de sus miembros, Hemos tomado en consideración la imparcialidad, el compromiso sincero con los derechos humanos, y la entrega total que deben caracterizar a las personas que lo integren, para poder consolidar estos derechos.
Queremos rendir un homenaje a todas las instituciones y personas que, con sinceridad y entusiasmo, respondieron favorablemente a Nuestra orientación, reafirmando la permanente apertura del Consejo ante todos lo actores que demuestran su buena disposición para participar en la dinámica de la reforma y de completar la construcción del Estado de derecho.
Para la presidencia de este Consejo, Hemos escogido al Señor Don Omar Azziman, por las múltiples cualidades que en su persona hemos conocido y que tal responsabilidad exige. Para el puesto de secretario general del Consejo, Hemos designado al Señor Don Idriss Benzekri, en el que se dan todos los atributos necesarios para desempeñar este cargo.



